Maieutique Transcendante

MODALIDADES CONCRETAS DE LA TRANSMISIÓN INICIÁTICA

MODALIDADES DE LA TRANSMISIÓN INICIÁTICA

Transmisiones iniciáticas

Lo que llamamos «transmisiones iniciáticas» y que constituyen el corazón operativo de nuestro sistema de enseñanza, se caracteriza por la comunicación de las etapas del viaje interior que se abre ante los practicantes.

Cada etapa incluye ejercicios espirituales, métodos de meditación y unas tomas de conciencia particulares que tendrás que integrar en tu vida.

La persona que ha recibido una transmisión iniciática está en posesión de un programa personal de trabajo espiritual y debe practicar solo, en las condiciones de vida que le son habituales, para alcanzar la experiencia interior que constituye el objeto de la etapa iniciática que le ha sido transmitida.

Así, etapa por etapa, las transmisiones iniciáticas te dan herramientas espirituales que te permiten realizar en ti mismo el trabajo necesario para revelar tu Sí, es decir, tu Identidad real, más allá del cuerpo y la mente.

No lo dudes, la aventura interior que constituye el viaje por un Sendero Iniciático es rica en descubrimientos, en cuestionamientos y a veces en pruebas.

Modalidades de comunicación de las etapas iniciáticas

La transmisión de estas etapas se hace por correo electrónico. Cada uno recibe los textos que describen la disciplina espiritual (sâdhana) que es específica de cada etapa y progresa al ritmo de su trabajo personal.

Sólo a través de la recepción de estas etapas, que te propondrán un trabajo sistemático sobre ti mismo, podrás conocer la totalidad de la Enseñanza que se difunde. Los videos y documentos disponibles en la pág. Web, sólo son una introducción a nuestra perspectiva.

 

Impersonalidad de las transmisiones iniciáticas

En nuestro sistema, que ha heredado la impersonalidad del Chang, las transmisiones iniciáticas se realizan «sin contacto», mediante el simple envío por correo electrónico de los textos correspondientes a la etapa iniciática que se habrá determinado que constituye el nivel de trabajo espiritual que te conviene.

Esto es así, porque todo reposa en tu evolución interna, en tus tomas de conciencia, en la integración de la vivencia cotidiana de tus comprehensiones.

Las transmisiones iniciáticas son estrictamente individuales y se comunican bajo el sello del secreto iniciático, lo que implica que la persona sólo hace un uso privado de ellas. El receptor no puede comunicar a otros lo que se le transmite.

Recordemos que una transmisión iniciática otorga una iniciación que es sólo «virtual». Es a través de su trabajo personal que el practicante hace «efectiva» la perspectiva espiritual que le ha sido transmitida.

El complemento de las transmisiones iniciáticas

Independientemente de las transmisiones iniciáticas, los diferentes tipos de encuentros que podemos proponerte constituyen un complemento interesante que puede, en ciertos casos, resultar fundamental.

Aquellos que saben que toda iniciación auténtica se basa en la comunicación de influencias espirituales comprenderán que estos encuentros colectivos son un vector esencial.

Cabe señalar, sin embargo, que estas «influencias», que son una manifestación de la gracia divina, también pueden comunicarse fuera de la proximidad física.

Los encuentros colectivos

Por lo tanto, como complemento de la recepción de las etapas iniciáticas, es posible participar en encuentros colectivos que se organizan en diferentes localidades.

Con una simple solicitud, podemos invitarte a los próximos encuentros ya programados, si hay plazas disponibles o inscribirte en la lista de personas a las que se informará de las próximas oportunidades.

Cabe señalar que, en la medida de sus posibilidades, los instructores pueden viajar a diferentes regiones o países para llevar a cabo días de contacto espiritual. Aquellos que crean que pueden organizar este tipo de encuentros, reuniendo a las personas interesadas y pagando los gastos de viaje y alojamiento de un instructor, pueden hacérnoslo saber para que podamos proporcionar más información.

En nuestra pedagogía, los encuentros colectivos son un complemento interesante, a veces decisivo, pero sin embargo secundario, porque enfatizamos en la importancia del trabajo personal.

Por lo tanto, nuestra Enseñanza no está destinada a aquellos que quieren refugiarse en el seno de un grupo para protegerse de la dureza del mundo exterior.

 

La Gratuidad.

La participación en encuentros colectivos, las entrevistas individuales y la difusión de las etapas de la iniciación a través de Internet se ofrecen gratuitamente, porque creemos que la espiritualidad, so pena de ser distorsionada, no debe ser objeto de comercio.

No es tu dinero lo que queremos, es tu ego. Nadie puede acceder a su Esencia Divina sin perder la ilusión de su existencia individual.

La posibilidad de transmisión a través de Internet

A algunos les sorprende que afirmemos poder transmitir una iniciación tradicional, en el sentido Guenoniano del término, por correo electrónico. Intentemos responder a esta pregunta legítima:

Primer punto:

No prohibimos los contactos, ya que en nuestro sistema existen, a la vez, tanto en forma colectiva como individual. No podemos negar que en los contactos directos una frase, un gesto, una mirada puede ser determinante para la evolución espiritual de una persona.

Lo que declaramos es que la afirmación de que la presencia física del instructor es indispensable, desde el principio de la iniciación, no corresponde a una realidad pedagógica. Es perfectamente posible recibir la transmisión de los instrumentos iniciáticos de la Liberación o al menos empezar a recibir esta transmisión, sin tener contacto directo con un instructor. Si en un determinado momento de la transmisión resulta indispensable un contacto personal, el practicante se dará cuenta de ello y tomará él mismo la decisión necesaria.

Así, en nuestra pedagogía, la enseñanza oral, a pesar de la importancia fundamental que puede tener en algunos casos, es sólo un complemento del estudio de los textos y del trabajo interior personal. Por lo tanto, no es necesario repetir todo a cada persona y utilizar el lenguaje oral sólo para resolver los problemas e incomprensiones que surjan.

Segundo punto:

Tenemos que ponernos de acuerdo en lo que queremos decir con «iniciación». Algunas personas consideran que la iniciación es puramente ritual. Uno es iniciado por la virtud sacramental de este o aquel rito. Este no es nuestro caso. Damos gran importancia a los ritos teúrgicos y reconocemos en ellos una capacidad de impregnación espiritual, pero el Advaita se basa en una toma de conciencia fundamental, en una elevación de la modalidad de existencia que ningún rito puede otorgar mecánicamente.

En nuestro sistema los ritos son sólo aspectos importantes, pero no fundamentales de la práctica espiritual. Cabe señalar que los sistemas de iniciación puramente rituales sólo pueden transmitir una iniciación virtual, no pueden constituir el fundamento de una iniciación «efectiva», que es el objetivo que pretendemos.

Punto tres:

Necesitamos aclarar el papel del instructor (upa-gurú) en nuestra enseñanza. Un instructor no es un gran Maestro (Sat-Guru) que por su mera presencia es capaz de iluminar a los que se acercan a él. El gran Maestro que adoramos es Sri Bhagavân Ramana Maharshi y ningún instructor de nuestra enseñanza pretende situarse a su nivel. Por otra parte, hay que tener cuidado con el valor de estas iluminaciones que se producen espontáneamente en presencia de un Maestro, porque por una parte se basan generalmente en las predisposiciones o preparación, de quien se beneficia de ellas, y por otra parte, una serie de casos nos muestra que el «momento de la iluminación» pasado, en los años siguientes a lo recibido de esta manera, si el trabajo personal no lo conforta, acaba perdiéndose en la pesadez de la ignorancia colectiva. La importancia que se da en la India al Maestro espiritual, al Gurú, no debe ser abusivamente sobreestimada, ya que si se considerara que basta con encontrar un Maestro para recibir pasivamente la Realización espiritual de él, la India no habría producido la multiplicidad de obras que describen disciplinas espirituales precisas (sâdhana). La insistencia en la eficacia de las prácticas espirituales es una característica fundamental de la tradición hindú y esta característica subraya la importancia de los esfuerzos personales, independientemente de la ayuda que pueda aportar la captación de influencias espirituales.

El instructor, tal como lo entendemos, es, en una bella fórmula, un «amigo espiritual» que se propone ayudar a los «Buscadores de la Verdad» a progresar en un Sendero que él mismo ha recorrido.

Conclusión:

El papel de los ritos y el papel del instructor siendo minoritario, el Corazón de la iniciación que proponemos reside en la práctica de los ejercicios iniciáticos que se transmiten según una serie jerárquica de etapas.

El objetivo es vivir interiormente y llevar a cabo escrupulosamente las diversas prácticas tradicionales que se transmiten y que tienen por objeto permitir el acceso a la experiencia interior de la Liberación, que no es otra que la constatación de nuestra Libertad eterna.

Lo esencial, por lo tanto, reside en la transmisión de las prácticas y ejercicios necesarios para la realización de cada una de las etapas iniciáticas. El aspirante hace el paso de la iniciación virtual a efectiva a través de su práctica diaria. Es la práctica y no la mera comprensión intelectual, lo que lleva a una modificación del ser individual y su concordancia con el Ser universal.

A partir de entonces, todos comprenderán fácilmente que este tipo de transmisión puede hacerse mediante el envío progresivo de un conjunto de documentos en el sistema de mensajería electrónica a los practicantes. En última instancia, la iniciación que proponemos reside en la transmisión, a quienes perseveren, de los instrumentos necesarios para su autorrealización. Son ellos y sólo ellos los que tienen la responsabilidad de la aplicación de estos instrumentos.

Desde el punto de vista del Advaita la Naturaleza profunda de cada persona, más allá de las apariencias humanas, es la misma y única Trascendencia que puede ser llamada Dios o el Absoluto. Es el Sí mismo el que realiza el Sí mismo. Porque el sí individual es una manifestación del Sí trascendente, es decir, de la Identidad última del que se busca a sí mismo.

Cada uno es, por lo tanto, lo Divino que parece ser un hombre velando su gloria. Entender esto y vivirlo no está reservado a los seres excepcionales. Tampoco está reservado a los que renuncian al mundo y se convierten en monjes o ermitaños. Es posible, en el contexto, en muchos aspectos espiritualmente negativos, del mundo moderno, llegar a la realización vivida de la presencia de Dios en uno mismo, Presencia que ocupa un lugar central y que no deja lugar a la ilusión de un «yo» personal.

Denuncia de abusos

Es importante que señalemos la existencia de dos abusos que proliferan en nuestra época y contra los cuales nuestra pedagogía constituye una forma de reacción. Estos dos abusos, que suelen estar estrechamente relacionados, son los siguientes: La comercialización de lo espiritual y la «gurú-manía».

En cuanto al primero, queremos denunciar que en nuestra época lo espiritual se ha convertido en una “almena comercial» del que se aprovechan un grupo de profesionales que viven de los beneficios generados por las obras que han escrito, las conferencias que dan, las prácticas o estancias que organizan. Todo esto está tan difundido que termina pareciendo «normal», pero basta con comparar el modo de vida de estos «profesionales» con el de los antiguos instructores para constatar que un abismo los separa. Así, muchas personas que difunden enseñanzas afirman estar muy elevadas espiritualmente o eso dan a entender, pero en realidad viven cómodamente de los beneficios generados por sus enseñanzas, demostrando que no poseen el desinterés y el amor de los demás que son la base de las aptitudes de la transmisión espiritual. Queriendo jugar al «Maestro», carecen de las características elementales de desapego que caracterizan a toda persona auténticamente espiritual.

Sobre lo que llamamos «gurú-manía». Es un error pensar que te realizarás espiritualmente conociendo a los Maestros, instructores, conferenciantes o escritores. Si los encuentros sólo pueden mostrarte un camino a seguir, es censurable colocarse en el pedestal imaginario de un «Gran Maestro», un «Gurú sublime», incluso ver a un «Avatar» y pedirle a la gente que permanezca en la postura de los polluelos que se contentan con abrir sus picos. Hacerlo no es actuar por el «bien mayor» de los buscadores. Por un lado porque se les mantiene en un estado de dependencia psicológica, por otro lado porque se explota vergonzosamente la sinceridad de su sed de lo divino. El don de sí mismo debe comenzar con aquellos que transmiten, de lo contrario lo que transmiten está irremediablemente distorsionado por un ego bien vivo. El auténtico gurú no pide ser venerado, transforma a sus discípulos en gurús.

Respuesta a una cuestión

Entre aquellos que ya han asimilado ciertos aspectos de la No Dualidad, hay algunos que pueden preguntarse:

«¿Por qué recibir una iniciación, por qué someterse a una disciplina, ya que no puedo volverme lo que ya soy desde toda la eternidad?»

Les decimos:

La transmisión de los pasos es indispensable. No para ser el Sí que ya eres. Sino para que el hombre se convierta en un claro espejo que refleje esta evidencia.

No hay una «realización» a nivel del Sí que «jamás es obtenido, jamás es perdido».

La práctica necesaria de una disciplina se sitúa a nivel humano. Su objetivo es convertirlo en una superficie que refleje tu Realidad eterna.

Hay dos movimientos fundamentales:

  • La revelación de tu Ser.
  • El establecimiento de un espejo claro capaz de recibir constantemente lo que ha sido revelado.

El conocimiento de quién eres por la revelación, puede surgir de cualquier disciplina espiritual, de cualquier práctica sistemática. Múltiples ejemplos lo demuestran.

Pero este Conocimiento, este Despertar a nuestra verdadera y trascendente Naturaleza no es, como algunos han creído, la culminación. Es, en la perspectiva que transmitimos, sólo el comienzo del Sendero.

Pues después de este Despertar, debemos lograr establecer poco a poco una vivencia constante. El espejo debe ser purificado. En efecto, en un hombre que no está domado por una disciplina purificadora, el espejo interior no es claro y la vivencia constante no puede instalarse.

Así, las etapas iniciáticas y la disciplina espiritual permiten la maduración interior que conduce al Despertar, para aquellos que no lo tienen. Para aquellos en los que la revelación fundamental ya ha tenido lugar, las etapas iniciáticas y la disciplina trabajan el «terreno humano» para estabilizar el Despertar.

A esto añado el hecho de que hablar de Despertar o hablar de Gnosis, el Conocimiento liberador, es a menudo cometer el error de presuponer que sólo hay una forma de Despertar y un nivel de Gnosis. Muchos de los que han tenido una experiencia espiritual suficientemente fuerte o una vivencia del Despertar, no sospechan que hay, a pesar del carácter «extraordinario» de su vivencia, experiencias mucho más amplias o profundas, grados mucho más altos de Despertar. El legado inmemorial contenido en las etapas iniciáticas permite que todas estas personas no «alcancen la cima» en una vivencia que es sólo una revelación parcial. Estas últimas observaciones constituyen una razón adicional para recibir la transmisión de las etapas aunque, con un toque de sobrevaloración, ya se tiende a considerarse como «un gran Despierto».

El objetivo buscado

¿El objetivo que nos proponemos es obtener el Conocimiento, el Despertar o la Gnosis?

Es a la vez más sutil y más amplio que eso.

Considerarse como Liberado o como Despierto, es demostrar que no se está o que no se está «en el nivel más alto». Porque el Conocimiento de la trascendencia de nuestro Sí o el Despertar, es un simple fenómeno espiritual. Puesto que el verdadero Sí está más allá del Conocimiento y la ignorancia, pensar: «Estoy Despierto» sigue siendo identificarse con el hombre que se beneficia de esta experiencia. Lo que realmente somos es «Eso» que es el Testigo del Conocimiento metafísico o el Despertar. La verdadera Liberación no es una adquisición, es la desaparición de todas las ilusiones. Por tanto, desde nuestro punto de vista, entre las ilusiones espirituales está la que hace gritar «¡Estoy Despierto! ¡Estoy Liberado!” es una ilusión extremadamente fuerte.

El sendero propuesto requiere humildad. Sólo quien acepte humildemente el hecho de que existen en el hombre posibilidades espirituales mucho mayores de las que hasta ahora ha imaginado, comprendido o sentido, podrá ver la apertura de un campo de posibilidades verdaderamente ilimitadas y verdaderamente inconmensurables. Porque el fin de la iniciación no es el fin de la evolución espiritual, es sólo la transmisión de un conjunto de herramientas esenciales. Todavía faltan muchos Amaneceres interiores para el que ha recibido la transmisión de todas las etapas de la iniciación.

El hombre está a menudo encerrado en el capullo de la objetivación de sus conceptualizaciones. Más allá de eso, mucho más allá de lo que se puede decir, entender o vivir se sitúa el horizonte. Las etapas iniciáticas le ofrecen una aventura interior. Pero se requieren dos condiciones: no limitarnos en nuestros logros y tener un gusto por el mar abierto.

Advertencia:

 

Aunque nuestra Enseñanza está en principio abierta a todos, conserva su carácter auténticamente iniciático y por lo tanto selectivo. Te advertimos que en los diferentes niveles de la recepción de esta Enseñanza liberadora, tendrás que demostrar tus capacidades. La primera demostración que debes proporcionar para acceder a la recepción de la iniciación es la asimilación de un conjunto de comprehensiones intelectuales básicos.

Ciertamente, la inefabilidad de la vivencia gnóstica se sitúa más allá del intelecto, pero en nuestra pedagogía es necesario comenzar por aclarar las comprensiones necesarias a nivel del intelecto antes de ir más allá de él.

También debe saber que el trabajo interior, que se te pedirá durante las etapas de iniciación, requiere un compromiso genuino. Por lo tanto, no pidas nuestras transmisiones simplemente por curiosidad intelectual. No lo hagas como un diletante que sólo busca un poco de decoración espiritual.

 

¿Cómo recibo la iniciación?

Si desea recibir la iniciación que transmitimos, escríbenos y pídenosla. Recibirás circulares explicando cómo dar los tres pasos de introducción en la estructura de nuestra enseñanza.

mayeutica.es@gmail.com

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