Maieutique Transcendante

Orígenes

Orígenes de la Cofradía

Cuando se nos pregunta sobre los orígenes de la Mayéutica trascendente, lo primero que queremos decir es: la Mayéutica debe su existencia a la Enseñanza luminosa de Bhagavân Sri Ramana Maharshi (1879 – 1950). Es en la fidelidad a su Enseñanza donde tiene sus raíces. Sin Él, sin su influencia espiritual, nada hubiera sido posible.

La obra de Eric Tolone (nacido en 1947), que fundó la escuela de la Mayéutica Trascendente, no tiene otro objetivo que hacer accesible la Realización del Vedanta Advaita en el contexto específico de la vida moderna, permaneciendo fiel a la Vía abierta por Sri Bhagavân Ramana Maharshi.

Pues Eric Tolone, que no tiene más pretensiones que ser un simple discípulo de Sri Ramana Maharshi, aunque no pudo conocer a este gran sabio en vida, tuvo la bendición de conocer a uno de sus discípulos directos, Swami Annamalai (1906-1995), que él mismo había logrado la perfecta Realización.

Además, la disciplina iniciática (Sâdhana) transmitida por la Mayéutica fue aprobada en 1990 por el Jada-Guru Sri Bharati Tirtha, 36º sucesor de Sri Shankâra Bhagavatpada en el Monasterio Sringeri.

Eric Tolone también recibió la iniciación de la «Nueva Enseñanza de

Chiang» implantada en Francia. El Chang fue fundado por Bodhidharma (siglo VI), el primer patriarca chino del budismo.

También recibió la enseñanza liberadora de Sri Ranjit Maharaj, que se origina en la Tradición de los Nueve Sabios (Navanath Sampradaya). Tradición a la que pertenecían Sri Siddharameshwar Maharaj y Sri Nisargadatta Maharaj.

Puesto que uno sólo transmite lo que ha recibido y puesto que la experiencia personal sólo confirma lo que los Maestros dicen desde siempre, ustedes saben ahora cuáles son las fuentes que, en forma de síntesis, se encuentran en la enseñanza iniciática que se propone.

Por otra parte, durante muchos años, Eric Tolone se ha dedicado a realizar estudios comparativos sobre las diferentes tradiciones y su convergencia a nivel esotérico, en la perspectiva de la obra de René Guénon. Una perspectiva desarrollada por una corriente de pensamiento dentro de la cual debemos mencionar a Ananda Coomaraswamy, Frithjof Schuon, Titus Burckhardt, por nombrar sólo los más importantes.

La explicación de esta convergencia permite al practicante darse cuenta de en qué consiste el Corazón espiritual y esotérico de todas las tradiciones. A partir de eso, el sabe que su viaje espiritual le permite avanzar hacia lo que constituye, de manera personal y devocional, la culminación de los místicos judíos, cristianos y musulmanes, así como la Bhakti hindú. También sabe que alcanza, de manera impersonal, la suprema Gnosis (Prajnâ) que está en el corazón del Advaita, el Budismo y el Taoísmo.

Esta convergencia entre la devoción mística y la Gnosis es afirmada muchas veces por Sri Ramana Maharshi.

Tal convergencia universal sólo puede hacerse efectiva en una experiencia de la Trascendencia que permanece en lo más profundo de nosotros.

Debemos sacudir un conjunto de prejuicios afirmando que esta experiencia no está reservada a los grandes Místicos o a los impenetrables Gnósticos. Es posible para todos, en la limpidez de una perfecta transparencia accesible a todos, como Sri Ramana Maharshi ha explicado una y otra vez.

Esto es así porque no se trata de obtener algo nuevo, sino por el contrario de realizar, en nuestra vivencia interior, lo que siempre hemos sido en nuestra eternidad, fuera del tiempo, el espacio y el cuerpo.

LAS RAÍCES DE LA COFRADÍA

Para que las cosas queden perfectamente claras, determinaremos la existencia de cinco «Raíces», «cinco Joyas», que simbólicamente corresponden a los cinco Elementos y en las que «tomamos refugio»:

  • Una Teofanía (Elemento Espacio).
  • Sagradas Escrituras (Elemento Aire).
  • Un lugar santo (elemento Fuego).
  • Un maestro (elemento Agua).
  • Una Disciplina (Elemento Tierra).

Una teofanía
La teofanía, es decir, la Manifestación Divina con la que nos relacionamos y que constituye el canal de la Gracia Divina a la que le debemos todo, es Shiva Dakshinamûrti. El Maestro original que enseña a través del silencio.

Unas Sagradas Escrituras
Las Escrituras que son para nosotros el criterio de la Verdad expresable, es decir, de lo que es doctrinalmente correcto, es el Canon del Vedanta» (Prasthana-traya).

Un lugar santo
Nuestro Lugar Santo, en el que todos pueden ir a recargar sus baterías y recibir, el influjo de una influencia espiritual más allá de lo que las palabras pueden expresar, es la Montaña Sagrada de Arunachala. El Lugar Santo que veneramos y en cuya influencia espiritual aconsejamos a todos los «buscadores de la Verdad» que recarguen sus baterías de vez en cuando, es la Montaña de Arunachala en el sur de la India, al pie de la cual vivió Sri Ramana Maharshi.

Un gran número de tradiciones están ligadas a uno o más Lugares sagrados. El lugar sagrado de nuestra cofradía es la Montaña de Arunachala y el Ashram de Ramana Maharshi que se encuentra al pie de ella.

Nuestra Cofradía ha sido reconocida como parte del Ashram, y recomendamos encarecidamente a todos los «Buscadores de la Verdad» a que hagan al menos una peregrinación y permanezcan en este Lugar Santo.

Lo que podemos aprender de la influencia de ciertos Lugares cargados espiritualmente, va más allá de lo que se pueda decir.

Aquellos que reciban la iniciación que transmitimos deben saber que esta iniciación no estará completa hasta que hayan permanecido al menos ocho días en esta sagrada Tierra.

Hay Ashrams donde la vida colectiva se organiza de manera estricta, en los que cada uno está sujeto a un programa exigente. Por el contrario, un viento de libertad sopla en el Ashram Ramana. Este no nombró un sucesor y las personas que dirigen este Ashram no tienen otro objetivo que mantener el lugar. La consecuencia de esta libertad es que algunos visitantes están desorientados y no saben «qué hacer».

Con el fin de que todos puedan aprovechar al máximo su estancia, hemos escrito un texto titulado «El Libro del Ashram» que propone un conjunto de prácticas espirituales. Este libro está disponible para todos aquellos que lo soliciten.

Un Maestro
El Maestro es Sri Ramana Maharshi. Aquellos que buscan otro Maestro deben ir a otra parte. Los instructores de la Mayéutica Trascendente no son Maestros. Son meros instructores, amigos espirituales, que transmiten las herramientas necesarias para su Autorrealización.

Bhagavan Sri Ramana Maharshi (1879-1950) es para nosotros el Maestro espiritual perfecto (Sat Guru) al que veneramos y al que nos referimos.

Mientras que el Vedanta Advaita estaba reservado a los brahmanes que renunciaban al mundo (samyâsin), Sri Ramana Maharshi, aunque repitiendo desde su propia experiencia toda la enseñanza de Sri

Shankâra, abrió esta Realización a todos, hombres y mujeres, hindúes y no hindúes, explicando que dicha Realización podía efectuarse dentro de la vida activa, manteniendo la actividad profesional y asumiendo los deberes como padre o madre.

Por otra parte, indicó la convergencia de todos los enfoques auténticos de lo espiritual hacia la misma Realidad inefable.

Uno de los aspectos más conocidos de la enseñanza de Sri Ramana Maharshi es su «investigación metafísica», en la que propone al buscador espiritual plantearse la cuestión «¿quién soy yo?», para darse cuenta de que el cuerpo físico y la mente no pueden ser su verdadera identidad, ya que para él sólo son objetos de percepción y él es, obviamente, el Sujeto que los percibe. Esto plantea la cuestión de la naturaleza del Sujeto que somos, que es el testigo de las percepciones del mundo, el cuerpo y la mente. Al profundizar en su investigación, el buscador espiritual descubre que lo que permanece como su última identidad, su Sí (Âtman), es pura Conciencia. Continuando su investigación, el buscador se da cuenta de que esta Conciencia no es «una» conciencia individual, sino la Conciencia Universal desprovista de contenidos, formas y límites.

Esta investigación interior de «¿quién soy yo?» va mucho más allá de la mera introspección psicológica y debe desembocar en una «experiencia liberadora». Sin embargo, lo que muchos discípulos o admiradores de Sri Ramana olvidan es que esta investigación, para desembocar en una experiencia liberadora, requiere una purificación del psiquismo, una capacidad de interiorización y un dominio suficiente de la mente. De lo contrario, esta investigación interior se polucionará con múltiples distracciones mentales que la volverán totalmente ineficaz.

Si es cierto que la investigación de «¿quién soy yo?» es la piedra angular de la Enseñanza de Sri Ramana Maharshi, reducir su Enseñanza a eso, como lo hacen numerosas personas, olvidando las condiciones interiores y las capacidades que esta investigación requiere, es simple y dramáticamente cerrar, sin querer, un acceso a la Liberación que había sido abierta por este gran Sabio.

La tesis que defendemos es por lo tanto esta: la investigación metafísica, para ser eficaz, requiere el dominio y la purificación de la mente. En apoyo de nuestra tesis en su primer trabajo escrito, Vichara Sangraha dejó claro que el uso del Ashtânga Yoga «la disciplina de las ocho partes», es decir, el Yoga enseñado por Sri Patanjali y que constituye uno de los seis «puntos de vista» (Darshana) de la ortodoxia hindú, era el preludio necesario para el «¿quién soy yo?». Esto se confirma en la enseñanza oral que repitió a lo largo de su vida, en la que expuso repetidamente la necesidad de recurrir a prácticas que son características fundamentales de la práctica del Ashtânga Yoga. A saber: técnicas de meditación (dhyâna), interiorización (pratyâhâra), dominio de la respiración (pranayama) para inducir estados contemplativos, repetición (japa) de Fórmulas Sagradas (Mantra) para fijar la mente en el Absoluto.

Reducir la enseñanza de Sri Ramana Maharshi a la investigación de «quién soy yo» es «como si» la multiplicidad de estos desarrollos en la disciplina del Yoga sea inútil o inexiste. En cuanto a nosotros, es a la totalidad del Mensaje de Ramana Maharshi que deseamos permanecer fieles.

Así, en la disciplina iniciática que transmitimos, comenzamos, en la etapa del Noviciado, proponiendo un trabajo que respeta la estructura expuesta por Sri Patanjali en su recopilación de aforismos titulada «Yoga-Sutra». Este uso del Ashtânga Yoga tiene como objetivo preparar al buscador para que realice de forma fructífera la investigación metafísica de «¿quién soy yo?», y para que pueda profundizar en todos los aspectos y etapas de la realización de la No-dualidad, de forma que no sea «filosófica» o «especulativa», sino en la profunda vivencia de una Gnosis liberadora.

Una disciplina
El instrumento de la Realización es el trabajo personal que cada uno debe hacer sobre sí mismo y por sí mismo. Este trabajo es la Disciplina liberadora (Sâdhana) que transmitimos, que es una herencia de una multiplicidad de Maestros e innumerables experiencias acumuladas a lo largo de los siglos.

Para nosotros, la Realización es el fruto de la práctica. Esta práctica constituye lo que en la India se llama una (sâdhana), una disciplina espiritual.

En su estructura global, la disciplina que transmitimos se origina:

  1. En la sâdhana castustayam del Advaita-Vedanta. Es decir: «la disciplina espiritual» (sâdhana) «de la cuádruple cualificación (castustayam) requerida para la experiencia de la No-dualidad» (Advaita).
  2. En la estructura del Yoga Sutra de Patanjali.

Por otro lado, como base de cada una de las etapas de la iniciación nos apoyamos en un conjunto de Textos y Enseñanzas Tradicionales.